MÓDULO 3 Comunicación, información, psicología en emergencias
Quiero plantear mi aprendizaje en este módulo a partir de mi experiencia en un equipo de emergencias en el periodo reciente de la pandemia Covid-19
Planteaba Javier Ayuso en su presentación como gestionar la información en emergencias y desastres, por qué informar y hablaba de que la información salva vidas, que un ciudadano informado es un ciudadano protegido, que una buena gestión comunicativa ayuda a resolver la situación de emergencia y da una buena imagen de nuestra organización.
Sin embargo, todos estos conceptos se tienen claro sobre la teoría cuesta mucho llevarlos a la práctica cuando corresponde, y la pandemia del Covid-19 supuso una prueba de nuestro sistema que mostró muchas carencias que no teníamos identificadas.
Todavía recuerdo cómo se nos impedía trabajar con unos EPIS de nivel para el riesgo existente (nosotros éramos de los pocos que disponíamos de ese material), y como nos indicaban que eso iba a generar alarma social a la población. No podíamos entender nada en ese momento, cuando las noticias sobre el Covid-19 eran portadas de todos los medios, con cifras alarmantes, con escasez de recursos por parte de otros equipos sanitarios.
Realmente estábamos haciendo la política de comunicación acorde al momento o los principios de comunicación en esta gestión de crisis como hemos visto en este modulo o la estrategia política sobre información prevalecía sobre esto. Yo me quedo en mi opinión con esta segunda opción, y aunque el miedo a lo desconocido, a no saber muy como enfrentarnos a lo que se nos venía, nos mediatizó y nos condicionó desde mi punto de vista, nuestra respuesta no fue la más acertada. Hay que buscar el difícil equilibrio entre comunicar y mantener informada a la población y no generar esa alarma a la que se aducía
No escuche por casi ningún sitio información de que en situaciones de crisis de este nivel (colapso del sistema sanitario) se aplican principios de medicina de catástrofes, teniendo que clasificar a las victimas con unos criterios que en condiciones normales no serían los que se aplicarían. Esa ausencia de comunicación acorde a la situación generaba desconcierto con una población que no entendía lo que pasaba, unos profesionales sanitarios que no están acostumbrados a aplicar este tipo de medicina, con un virus desconocido, un sistema sanitario desbordado y con pocas herramientas para combatirlo inicialmente, lo que provocaba dudas si realmente se esta haciendo lo correcto o no.
Días y días que provocaban un desgaste en lo físico para el personal sanitario, pero también en lo emocional como hemos visto en otro de los puntos de este módulo, y opino que no se ha trabajado el apoyo psicológico y estrés postraumático que ha generado esta situación de muchos de los profesionales que intervinieron en este tiempo, y eso al menos ha acabado afectando a los profesionales de mi servicio y marcó un antes y un después.
Los aplausos de los balcones eran muy reconfortantes, pero yo he vivido situaciones en algunos de mis compañeros de estar superados por la situación, de estar preguntándose que hago yo aquí, tener miedo a que le pasara algo o que pudieran contagiar y afectar a algún ser querido, y costarle entender que en esos duros momentos nosotros éramos la respuesta, con nuestras limitaciones, pero éramos la respuesta. Ahí es donde echas de menos ese apoyo psicológico y emocional para el profesional
Decía el Dr Alvarez Leiva en una intervención mas que acertada sobre la pandemia del Covid-19 “que estamos ante una gestión de crisis de manual y estamos cometiendo los errores de manual”. No puedo estar más de acuerdo con el y creo que esta experiencia nos debe ayudar para fortalecer lo que hicimos bien, que hicimos y mucho, y trabajar y potenciar la mejora en nuestras debilidades
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